La Fundación Familias y Parejas está conformada por un grupo de profesionales que llevan muchos años trabajando juntos en el área de la terapia familiar sistémico-relacional. Unidos por una modelización y un lenguaje compartidos, respetando los matices que hacen a la singularidad de cada uno, están abocados a tender un puente entre la práctica que realizan y la teoría, en permanente actualización y cuestionamiento, que sustenta esa práctica.
Algunos de dichos profesionales proceden del Centro de Salud Mental Nº 2, como la Lic. María Rosa Glasserman, el Dr. Jorge Basile y la Lic. Juana Droeven. En 1976 y bajo la dirección del Dr. Adolfo Loketek y la Lic. María Rosa Glasserman, un grupo de experimentados profesionales se nuclearon en forma independiente con el nombre de CEFYP, Centro de Familias y Parejas, para intentar responder institucionalmente a las necesidades de rigurosa formación académica y continua reflexión sobre la clínica e investigación.
El desafío fue siempre armonizar un modelo teórico y su aplicación al quehacer terapéutico. La originalidad de esta nueva mirada, que se apoyó en los desarrollos de distintas escuelas americanas y europeas, despertó el interés de muchos otros. Esa institución comenzó a formar a los primeros equipos de terapeutas sistémicos, llevando su pensamiento al interior de Argentina, como a otros puntos como Bolivia, Brasil y Uruguay, por más de veinte prolíficos años.
Cumplida esa etapa y cerrado ese ciclo, hoy nos rehistorizamos en una nueva Fundación, esta joven y enraizada Fundación FAMILIAS Y PAREJAS, Instituto Argentino de Terapeutas Relacionales, animados por los mismos propósitos que desde siempre la caracterizó: las funciones asistenciales, de docencia, investigación clínica en las diversas áreas, bajo la dirección general de la Lic. María Rosa Glasserman y con la dirección de la Lic. Ana Martínez del Departamento de Docencia, un grupo de profesionales hemos decidido continuar nuestra tarea en esta nueva Fundación.
Los integrantes fundadores Lic. María Rosa Glasserman, Lic. Ana Schock, Lic. Ana Martinez, Lic. Alejandra Esborraz, Lic. Susana Seré, Lic. Juana Droeven, Lic. Marta Lovazzano, Lic. Jaime Szwarstein, Dr. Jorge Basile, Dra. Liliana Lona, Dr. Miguel Mihanovich, junto a otros integrantes nos proponemos continuar la tarea hace tanto tiempo emprendida. Atravesados hoy por las nuevas palabras como diálogo, diferencia, constructivismo, construccionismo social y narratología, transitamos el camino de lo novedoso amparados pero no constreñidos por el logro de lo aprendido.
En el libro "La práctica de la Terapia Familiar", del cual la Lic. Glasserman es co-autora y compiladora, editado a raíz del Congreso CEFYP de sus veinte años, decía el Dr. Mihanovich en el prólogo:
"Si aceptamos provisionalmente que las palabras con las que nos hablamos definen nuestro mundo y diseñan nuestra realidad, estaremos conformes en que nuestras 'realidades' y nuestro 'mundo' serán tanto más ricos cuanto más palabras aludan a él. Toda certeza marca un punto de llegada, una meta conseguida que no alienta a una nueva búsqueda. Para abandonar esas certezas amenazantes no hay nada como escuchar con atención las voces alternativas. Si pensamos en una metáfora, podríamos concebir a nuestras certezas, a nuestras convicciones, como las paredes de nuestras habitaciones, que en rigor delimitan el espacio que utilizamos, pero a las cuales nos referimos cuando aludimos al lugar en el que vivimos. Habitamos el espacio que los tabiques circunscriben como habitamos el silencio que las palabras suponen, lo que inevitablemente dejamos de decir cuando hablamos. Las certidumbres nos resguardan limitan de lo incierto, de lo desconocido. Pero aquellos a quienes molesta la seguridad, a los que fastidia el encierro, deciden un día utilizar la llave mágica que abra puertas y ventanas. Esa llave es la pregunta obvia sobre lo dado inmediato. Quienes estas cosas se preguntan inauguran el mundo de manera incesante."